Beraca 2007 “Comienzo”
Pr. Samuel Cifuentes Moya - 27 años
Laja, Chile.
Dos días antes de enterarme que era el ganador de la inscripción que se regalaba en internet, fui ungido como pastor de jóvenes y Dios a través de su Espíritu Santo me habló diciendo que me preparara porque venía una bendición para mi vida y que muy pronto me sacaría del país a predicar su palabra. Como resultado el domingo me encontraba en el aeropuerto de Ezeiza de Buenos Aires, para embarcarme a Uruguay.
Desde la llegada a la terminal de ómnibus Tres Cruces en Montevideo, hasta la apertura en la noche del campamento, fue muy especial, me trasladaron a Beraca y fue un motivo de regocijo el ver tantos jóvenes que llegaban con sus carpas y sus mochilas a la recepción.
Ese mismo día el Señor trató con mi vida confirmando a través de la plenaria dictada por el pastor Pecos Sandoval, que era el tiempo de Dios que estuviera en ese lugar. Una de las cosas que me impactó fue ver a todos esos jóvenes de Latinoamérica que alzaban sus manos alabando a nuestro Dios. Esa fue la tónica de cada día en Beraca, Dios hablando al corazón.
Al tercer día del campamento, recordé lo que el Espíritu Santo me había hablado en Chile (que me sacaría del país a predicar su palabra) en ese momento dije: “Señor, ¿Qué hay de cierto en eso?” Fue en ese preciso momento en que el Apóstol Jorge Márquez dijo: ``Tengo un desafío de parte del Señor para ustedes; evangelizar a unos kilómetros de aquí, en la ciudad de Pando…”, en ese instante dije: “Acá está Señor lo que tú me has hablado” y fui uno de los primeros en inscribirme.
Fue glorioso ver como quinientos jóvenes locos por Cristo se dirigían a cada calle de la ciudad, compartiendo el mensaje de esperanza puerta por puerta para que 1259 personas entregaran su corazón a Jesús por primera vez en sus vidas. La lluvia fuerte que comenzó a caer no fue un impedimento, comenzamos a cantar, a saltar, y a declarar el poder de Dios sobre la Plaza central de esa ciudad.
Animo a cada joven que sea parte de Beraca 2008. Serán inolvidables las vivencias que tendrán en el espíritu. Serán renovados, motivados y ministrados por el amor de Dios y además conocerán de cerca su corazón. ¡No pueden faltar!
Cuando Dios tiene un propósito con alguien él lo cumple quitando toda piedra que se interpone en su camino; Así lo hizo conmigo.
Por último recuerdo que el Lema era ´´Comienzo´´, Dios comenzó un proceso por el que mi vida nunca más será igual. ¡Beraca es una experiencia inolvidable! Gracias a Dios por todos aquellos que lo hicieron posible.
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